Cuerpo, sonido y memoria
‘Danzas Blancas, variación #1’ se despliega en forma de movimiento, códigos y caligrafías que orbitan alrededor de la sonoridad de la flauta Prónomo de Julián Elvira. La pieza investiga la invisibilidad de las danzas populares (Folías del siglo XV) y su transformación: desde el ritual de fertilidad y la celebración popular hasta su refinamiento histórico. Helena Martos se pregunta si nuestros cuerpos son hoy un archivo de esas danzas pasadas, buscando «desrefinar» el movimiento para encontrar un contacto genuino con el ahora.
En este cruce entre cuerpo, sonido y memoria, Helena Martos lleva a cabo una búsqueda de la danza que existe como latido, de un pulso sobre el que bailar ininterrumpidamente. Variación #1 se realiza en calle o en espacios no convencionales, estableciendo un diálogo entre danza y arquitectura, como partes de la historia y la memoria colectiva.
Las claves del espectáculo
- Diálogo con la arquitectura: La pieza está concebida para calle o espacios no convencionales. No solo ocupa el espacio, sino que lo activa, utilizando el entorno como un interlocutor que aporta peso e historia a la coreografía.
- Dramaturgia sonora: La música de Julián Elvira, despojada de artificio, sostiene la aparición y desaparición del gesto. La relación entre flauta y danza se presenta como una interfaz de cuerpo extendido donde el sonido mueve al cuerpo y el cuerpo encarna el espectro sonoro.
Sobre Helena Martos
Creadora, bailarina e instructora de Chi Kung con sólida trayectoria internacional (Montpellier, Ámsterdam, Lisboa). Su trabajo se caracteriza por una visión multidisciplinar y ha sido presentado en festivales de renombre como el Mes de Danza de Sevilla, Gui-Dance (Portugal) o el Festival Impart (Polonia). Actualmente desarrolla su labor desde Córdoba, vinculando la creación con la docencia y la investigación comunitaria.
¿Por qué programamos ‘Danzas blancas’ en Feria de Palma?
- Activación del patrimonio y espacio Público: ‘Danzas Blancas, variación #1’ es una propuesta de «formato ligero pero gran calado artístico». Su capacidad para adaptarse a espacios no convencionales permite a la Feria de Palma expandir la danza a rincones patrimoniales o plazas, transformando la arquitectura urbana en un lienzo vivo sin necesidad de grandes infraestructuras técnicas.
- Conexión entre tradición y vanguardia: La pieza pone en valor el patrimonio inmaterial andaluz y peninsular (las Folías) desde un lenguaje absolutamente contemporáneo. Esto ofrece a los programadores una obra que resuena con la memoria histórica del público pero que, a la vez, se sitúa en la vanguardia de los nuevos lenguajes de la danza actual, cumpliendo con el objetivo de la Feria de ser escaparate de la creación andaluza de calidad.